Las autoridades sanitarias necesitan reforzar los equipos que se desplazan a las casas tras el repunte de casos sospechosos

Osakidetza confirmó este jueves que hasta la fecha 29 pacientes aquejados de problemas respiratorios han sido sometidos en los hospitales vascos a la prueba para descartar un contagio por coronavirus. Todos los análisis han resultado negativos. El aumento de casos tratados se ha duplicado en tan solo 24 horas –el miércoles sólo eran 11–, un considerable aumento provocado por la alarma desatada tras confirmarse el foco de contagio en el norte de Italia, zona con la que Euskadi mantiene estrechas relaciones comerciales y turísticas.

La previsión es que en los próximos días aumente el número de llamadas al teléfono del Consejo Sanitario (900 20 30 50) de vascos que han visitado el país transalpino y presentan algún tipo de síntoma compatible con un contagio por coronavirus –tos, fiebre o dificultad para respirar–. Por ello, Osakidetza ha comenzado a buscar enfermeras voluntarias para integrarse temporalmente en el Servicio de Hospitalización a Domicilio y formar así nuevos equipos que se desplacen hasta los domicilios de los casos sospechosos para extraerles sangre. En estos momentos, en Gipuzkoa por ejemplo, sólo hay «un solo equipo» operativo compuesto por «un médico y seis enfermeras» para acudir a las llamadas de todo el territorio.

Un plan similar ya fue puesto en marcha hace una década con la pandemia de gripe A. El objetivo es evitar la saturación de los servicios hospitalarios con casos sin confirmar. Para ello, las personas con sintomatología leve podrían mantenerse en sus casas, a donde acudirían estos equipos especializados para tomarles las muestras necesarias. Ya con el diagnóstico en la mano –los primeros resultados se conocen al de pocas horas–, los casos confirmados serían evacuados, si fuera necesario, a un centro hospitalario.

Según apuntaron fuentes del Sindicato de Enfermería de Euskadi-Satse, responsables de Salud Pública han mantenido ya reuniones en Bizkaia y Gipuzkoa con la plantilla de enfermeras para explicarles el escenario al que puede enfrentarse Euskadi y solicitar su colaboración. En caso de que el número de voluntarios no sea el suficiente, los responsables del departamento podrían ‘reclutar’ al personal necesario, que una vez pasada la emergencia, regresaría a su puesto de trabajo habitual.

Carteles en hospitales

En paralelo, el Gobierno vasco ha lanzado una campaña informativa que tiene como objetivo ofrecer a la población varias indicaciones que pueden ayudar a no infectarse y lograr contener la propagación del virus. Esta iniciativa, anunciada ayer tras la primera mesa de crisis del coronavirus que celebró el Ejecutivo autónomo y que presidió el lehendakari Iñigo Urkullu, consiste en la colocación de carteles en hospitales, centros de salud, instituciones y medios de comunicación, así como un vídeo explicativo con recomendaciones, información sobre la enfermedad, síntomas, etc.

Estas imágenes, que cuentan con un diseño muy visual, inciden sobre todo en la importancia de lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón. En concreto, se recuerda que conviene realizar este acto después de comer, de manipular alimentos, de sonarse la nariz, de toser o estornudar, así como después de ir al servicio, de tocar animales o antes de atender a personas enfermas.

«Lo que más previene es el lavado de manos. Habría que hacerlo al salir de eventos musicales, del teatro… Las mascarillas no resuelven el problema de los posibles contagios. Son para casos muy concretos, para aquellos que sufren síntomas respiratorios», señaló la consejera del área, Nekane Murga.